Cómo dejar de culpar a tu pareja: Guía de Debra Fileta sobre habilidades relacionales reales

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Lisa quería saber por qué su marido, Theo, no se sinceraba.

Se quedó callado. Cerró. Ella tomó ese silencio como prueba de que él no la amaba.

La consejera Debra Fileta miró a la misma pareja y vio una historia diferente. Ella no vio falta de amor. Ella vio una falta de habilidad. Theo amaba a Lisa. Simplemente no conocía las herramientas prácticas necesarias para demostrarlo.

Esto sucede más de lo que piensas. Culpamos a nuestra pareja porque es más fácil que mirarse al espejo. Mateo 7:3-5 menciona esto directamente. Vemos la mota de polvo en el ojo de otra persona pero ignoramos la tabla que sobresale del nuestro.

Prueba esto. Pregúntele a una pareja sobre cómo mejorar su comunicación. Casi siempre los escuchará decir: “Mi pareja necesita escuchar este consejo”. Rara vez los escuchará decir: “Necesito esto”.

Asumir la responsabilidad del desorden requiere humildad. Requiere admitir que usted podría ser parte del problema.

Pero la naturaleza humana no funciona de esa manera. Piense en Génesis 3. Adán y Eva señalaron con el dedo. “Yo no”, dijeron. “Suyo.”

¿Cómo rompemos ese ciclo? ¿Cómo arreglamos realmente la forma en que hablamos con las personas que se supone que más amamos?

Comprender los cuatro estilos de comunicación

Debra Fileta se une a Jim Daly de Focus on the Family para analizar los mecanismos de una mejor conversación. No se trata de leer la mente. Se trata de habilidades concretas.

Ella analiza cuatro estilos de comunicación distintos. Saber cuál eliges por defecto lo cambia todo:

  • Pasivo
  • Pasivo agresivo
  • Agresivo
  • Asertivo

La mayoría de las personas caen en modos pasivos o pasivo-agresivos sin darse cuenta. El objetivo no es gritar (agresivo) ni sufrir en silencio (pasivo). Es alcanzar la asertividad. Se trata de claridad. Se trata de exponer necesidades sin atacar el carácter de la otra persona.

Lenguaje corporal y temperatura social

No te estás comunicando sólo con palabras. Te estás comunicando con tu cara, tu postura y tu energía.

Fileta habla de “temperatura social”. ¿Su configuración predeterminada es fría o caliente? ¿Irradias calidez y compromiso, o estás excluyendo a la gente con una conducta fría?

Mejorar la comunicación no se trata solo de lo que dices. Se trata de las señales no verbales que contradicen o respaldan tus palabras. Si tienes los brazos cruzados y tu rostro es severo, tu pareja escucha el rechazo, incluso si tus palabras son neutrales.

Luego está la cuestión de la ansiedad social. Muchos de nosotros nos callamos porque tenemos miedo de decir algo incorrecto. Fileta ofrece herramientas para superar ese miedo. Se trata de escuchar intencionalmente. Se trata de presentarse plenamente, en lugar de esperar a medias que la conversación transcurra sin problemas.

Pasos prácticos para escuchar mejor

Escuchar intencionalmente es más difícil de lo que parece.

La mayoría de la gente no escucha para entender. Escuchan para responder. Están ocupados formulando su refutación mientras la otra persona sigue hablando. Eso no es comunicación. Eso es esperar tu turno para hablar.

Una mejor salud relacional comienza con la autoconciencia. Comienza preguntando: “¿Por qué esto me provoca?” en lugar de defender inmediatamente su posición. Requiere salir del modo de señalar con el dedo a Adán y Eva.

Obtenga la ayuda que necesita

Si el muro entre usted y su pareja parece inamovible, no es necesario que lo escale solo.

Focus on the Family ofrece asesoramiento a través de consejeros cristianos atentos. Ellos escucharán. Ellos orarán contigo. Pueden ayudarle a emprender el camino hacia la curación, no sólo a discutir por ganar.

Puede comunicarse con ellos durante el horario comercial al 1-800-A-FAMILY (232-6453). O puede escuchar la conversación completa con Debra Fileta en línea, en Apple Podcasts, a través de su aplicación gratuita o en la radio local.

Las herramientas están ahí. La pregunta es si los usarás contigo mismo primero.