Creciente preocupación por la disminución de las tasas de vacunación contra Hib en los EE. UU.

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Nuevos datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han señalado una tendencia preocupante en la salud pediátrica: las tasas de vacunación contra Haemophilus influenzae tipo b (Hib) están disminuyendo. Si bien la enfermedad estuvo casi erradicada en los Estados Unidos, los expertos advierten que la disminución de la cobertura de inmunidad podría provocar un resurgimiento de esta infección bacteriana potencialmente letal.

La creciente brecha en la protección

Según informes recientes de los CDC, el porcentaje de bebés que recibieron la serie completa de vacunación Hib cayó del 78,8% en 2019 al 77,6% en 2021.

Si bien esto puede parecer una caída estadística menor, los especialistas en enfermedades infecciosas lo ven como una señal de advertencia importante. La vacuna Hib es una serie de dosis múltiples, que normalmente requiere de tres a cuatro dosis a partir de los dos meses de edad, diseñada para desarrollar una inmunidad sólida en los bebés vulnerables. La disminución de la cobertura es parte de una tendencia más amplia y preocupante de vacilación ante las vacunas que amenaza con deshacer décadas de progreso en salud pública.

Entendiendo la Hib: no es la gripe

Un punto común de confusión es el nombre mismo. A pesar de compartir la palabra “influenza”, Hib es una bacteria, no un virus. Es fundamentalmente diferente de la gripe estacional.

  • El patógeno: Hib es una bacteria que normalmente reside en la nariz y la garganta.
  • El peligro: Aunque suele ser inofensivo en su ubicación original, puede migrar a otras partes del cuerpo y provocar complicaciones graves.
  • Los riesgos: La infección puede provocar neumonía, infecciones de los senos nasales, infecciones del torrente sanguíneo e incluso meningitis, que puede causar daño cerebral permanente o la muerte.

“Hib es una infección muy invasiva y potencialmente letal que causa enfermedades extraordinariamente graves, principalmente en niños”, advierte el Dr. Thomas Russo, Jefe de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Buffalo.

El impacto de la vacunación

El éxito de la vacuna Hib es uno de los mayores logros de la medicina moderna. Antes de que la vacuna estuviera ampliamente disponible, la enfermedad era una de las principales causas de mortalidad infantil. Tras su introducción, las tasas de infección se desplomaron en un 99%.

La vacuna es muy eficaz y cuenta con una tasa de éxito superior al 95%. Sin embargo, los expertos señalan que esta “práctica desaparición” de la enfermedad es frágil. Si las tasas de vacunación continúan disminuyendo, la inmunidad de la población que mantiene a raya a la bacteria se debilitará, permitiendo que la enfermedad “asome su fea cabeza una vez más”.

Síntomas y tratamiento

Debido a que Hib puede atacar diferentes sistemas, los síntomas varían según el sitio de infección:
Neumonía: Fiebre, tos y dolor en el pecho.
Infección del torrente sanguíneo: Fiebre, fatiga, dolor de estómago y dificultad para respirar.

Si se produce una infección, se trata con antibióticos. En casos graves, la intervención médica puede intensificarse e incluir esteroides intravenosos, asistencia respiratoria y medicamentos para controlar la presión arterial baja.

Una nota para los hogares

Si bien Hib es principalmente un problema pediátrico, puede afectar a toda la familia. Si se diagnostica a un niño, los médicos recomiendan:
1. Consulta médica inmediata del niño infectado.
2. Profilaxis antibiótica (tratamiento preventivo) para miembros del hogar menores de cuatro años que no estén vacunados o para adultos inmunocomprometidos, independientemente de su estado de vacunación.

Resumen para padres

Para los niños que han completado su serie de vacunación, no se requiere ninguna acción específica. Sin embargo, para aquellos que han omitido dosis, los expertos médicos instan a tomar medidas inmediatas. Omitir una dosis no elimina el riesgo; simplemente deja al niño vulnerable a una enfermedad que es mucho más letal que la gripe estacional común.


Conclusión: La disminución de las tasas de vacunación contra Hib representa una vulnerabilidad crítica en la salud pública. A medida que la cobertura disminuye, el riesgo de un resurgimiento de infecciones bacterianas graves y prevenibles en los niños aumenta significativamente.