Olvídate de la rejilla del horno que siempre parece pegarse. Olvídese del pan empapado que se obtiene al recalentar las sobras. Hay una mejor manera. Comienza con una salsa simple. Termina con pan que realmente parece una cena.
Necesitas veinte baguettes. Dos cucharadas de pasta de pimiento. Dos cucharadas de pasta de tomate. Una cucharada de orégano. Una cucharadita de pimienta negra. Una taza de aceite vegetal. Y una taza de agua tibia.
Esa es la lista. No es complicado.
Mezclando la salsa
Comience con un tazón ancho. Cuanto más ancho, mejor. No sólo estás revolviendo. Estás construyendo una base.
Combina la pasta de pimiento. Agrega la pasta de tomate. Agrega el orégano. Agrega la pimienta negra. Vierta el aceite. Vierta el agua tibia.
Mézclalo hasta que se vea uniforme. Sin grumos. Sin bolsas de especias secas.
Toma las baguettes. Córtelos si lo desea. Déjalos enteros si no lo haces. La elección es tuya. Pero hay que cubrirlos.
Sumerge cada pieza en la salsa. Asegúrate de que entre en las grietas. La salsa necesita penetrar.
Ponlos en un recipiente. Ni un plato. Un recipiente con tapa.
Colócalo en el frigorífico. Déjalo reposar durante tres horas.
No apresures este paso. El pan necesita absorber el sabor. Necesita ablandarse un poco para que no se rompa en el horno.
Proceso de horneado
Precalienta tu horno. Configúrelo a 200 grados centígrados.
Saca las baguettes de la nevera. Deben estar fríos y bien cubiertos.
Colócalas en una bandeja para hornear. Dales espacio. No los estás amontonando.
Aquí está el truco que lo cambia todo.
Vierta agua tibia en el fondo de la bandeja.
No en el pan. Debajo de él.
Mete la bandeja en el horno.
Hornee hasta que esté dorado. El agua crea vapor. El vapor mantiene el interior suave mientras el exterior queda crujiente.
Sácalos. Déjalos enfriar por un minuto.
Cómelos. Cálido. Salado. Aromático.
No es sólo pan. Es una guarnición que se destaca por sí sola.
Pruébalo la próxima vez que te sobran baguettes. O compre unos nuevos y hágalo bien a la primera.
El resultado vale la pena esperar.